Investigación Educativa y Pedagógica I.
(Artículo 110 de las Políticas del Programa de Formación Complementaria)
En este campo se formula el anteproyecto de investigación que es entendido en la Escuela Normal como el primer bosquejo del documento general de investigación, en el cual se presentan las ideas iniciales acerca del ejercicio de investigación formativa que plantean el maestro o los maestros en formación, de acuerdo con sus intereses gnoseológicos que seguramente emergen de sus contactos previos con el aula mediante las prácticas pedagógicas, o bien, a partir de acercamientos teóricos o experienciales con los fenómenos educativos. Esta primera fase es fundamental, porque en ella se define el objeto de investigación, llamado en la contemporaneidad sujeto de investigación.
Investigación Educativa y Pedagógica II.
(Artículo 111 de las Políticas del Programa de Formación Complementaria)
Esta etapa comprende el diseño y puesta en escena de un plan de acción (cronograma) que busca hacer operativa el diseño metodológico de la investigación, con miras a consolidar las soluciones teóricas o prácticas al problema de investigación definido en la fase de anteproyecto, generando innovaciones en el campo educativo de acuerdo con las necesidades contextuales, que en últimas, son las que justifican y dan valor a las distintas producciones investigativas.
Práctica Pedagógica Investigativa en Trabajo de Campo
(Artículo 112 de las Políticas del Programa de Formación Complementaria)
El campo de formación de Investigación Educativa y Pedagógica II se encuentra articulado al espacio de Práctica Pedagógica Investigación de Trabajo de Campo, pues en esta fase, los maestros en formación acceden al contexto o campo investigativo, recolectando la información requerida o bien, haciendo las intervenciones pedagógicas del caso, en concordancia con el paradigma investigativo seleccionado para hacer el ejercicio de investigación.
Parágrafo 1:
La duración de la práctica pedagógica investigativa es de 80 horas presenciales dedicadas a la intervención pedagógica o a la recolección y sistematización de la información. En el caso de aquellas investigaciones inscritas en el paradigma crítico-social, la intervención paulatina resulta bastante beneficiosa porque la reiteración sistemática es fundamental para obtener desempeños adecuados.
Parágrafo 2:
El trabajo de campo implica la definición de un cronograma de práctica por parte de los asesores de investigación, quienes son los mismos profesores de práctica pedagógica. Igualmente, para direccionar las actividades de recolección de la información y de intervención pedagógica, los maestros en formación deben contar con consentimiento informado de los acudientes de los niños, para lo cual la Escuela Normal tiene definido un instrumento.









